ESTO ES SOLO PARA QUIEN SE QUIERA EDUCAR-NO BINARIO?

El siguiente texto es una carta abierta del chef Sumito Estévez a su hija de 24 años Dumel, quien se encuentra en transición luego de vivir durante todo este tiempo como Pablo. En ella cuenta las sensaciones que atravesó y cómo experimentó el dificultoso camino de la valiente joven.

Sumito Estévez es uno de los cocineros venezolanos más reconocidos en el mundo. Hace 24 años nació su hijo a quien bautizó Pablo. Sin embargo, ahora decidió que la llamaran como verdaderamente se siente.

A Dumel. Mi más grande amor*.

Cuando leí el comentario de Juan en su propio Facebook me asusté. Sentí un escalofrío que me impulsó a cerrar el programa. Al rato volví abrirlo, releí y lo desactivé como mi amigo de Facebook. No tanto por rabia hacia él, sino más bien con desazón. Juan es una persona bastante inteligente, alguien que aprecio. Aun así, ese día escribió ‘a esas mierdas habría que matarlas’. Una de esas ‘mierdas’ es mi hija. Mi Dumel.

Dumel fue bautizado Pablo hace 24 años. Ahora nos pide que no le digamos más PabloNos pide que le digamos ella.

Ha sido dificilísimo para su madre y para mí. Pero este escrito no es sobre mí. Yo, su orgulloso padre, yo el que la ama con absoluta parcialidad, yo que la admiro mucho, yo soy simplemente el mecanismo para explicar qué significa ser transgénero no binario.

Ni siquiera estoy seguro de entender todavía quién es ahora mi hija. Pero da igual lo que yo hubiese preferido. Da igual algo que inclusive choca con algunas de mis creencias religiosas. Sólo sé que Dumel nunca ha sido una persona impulsiva, contestataria con ánimos de crear caos a su alrededor por frivolidad. Alguien que hubiese tomado una decisión por llamar la atención o por moda generacional.

Estoy absolutamente seguro de que Dumel se lo pensó un montón antes de hablar con nosotros. Y luego de hablar con ella en muchas jornadas, me puso a pensar. A revisar. A leer. Inclusive le pedí que me recomendara textos porque quiero entender.

Dumel es una alumna excepcional. Le resulta gracioso cuando afirmo que ella es una intelectual y lo niega riendo. Pero para mis parámetros lo es. Me gusta dialogar con ella, escucho con mucho cuidado lo que tiene que decirme y suele responder mis cartas con una redacción y ortografía preciosas. Ese hecho me enfrentó al primero de mis prejuicios. Me di cuenta que el que me impresionara que alguien ‘intelectual’ fuese trans significaba que en el fondo veía a los trans como personas incapaces de serlo. Me dio vergüenza darme cuenta que podía pensar así. Así ha pensado antes la humanidad de los negros (brutos e inferiores intelectualmente), de los gays (frívolos, promiscuos y sólo buenos para el arte), de las feministas (machas frígidas que nunca le ven el lado bonito a la vida), de los inmigrantes (sucios e incivilizados que sólo sirven para obreros)… pero resulta que tengo una hija que es alumna excelente y que me recomienda que me lea los textos de filosofía de Paul B. Preciado o de Judith Butler.

La historia está alfombrada de ejemplos históricos en donde hemos empujado a distintos grupos a guetos y luego nos quejamos porque en ese encierro formen comunidades. Son guetos que en lugar de buscar la manera de entenderlos, integrarlos en diálogo de comunidades o al menos tolerar, convertimos con nuestra mirada en círculos paralelos. Que los negros vivan entre negros o los blancos entre blancos y terminen por crear culturas paralelas, que los pobres vivan entre pobres en lugares lejanos olvidados por las políticas culturales del estado y luego digamos que son pobres porque les gusta serlo, que los gays se encuentren solo en bares gays porque en nuestro restaurante todo el mundo se reiría si uno le pide matrimonio a otro (ícono del romanticismo gastronómico que siempre levanta ternura), que los inmigrantes vivan en edificios gigantes de apartamentos minúsculos que terminan por ser naciones extranjeras en sí mismos para que luego digamos que no les gusta integrarse a la nación que los recibió, o que los judíos vivan en urbanizaciones de judíos; no es un triunfo humano. Todo lo contrario, es nuestra derrota como humanos.

Esta carta para mi es en extremo difícil. Sí, porque cuesta mucho contarle a tu familia, a tus amigos, a tu fraternidad religiosa, a tantos que te han escuchado hablar con frecuencia con admiración y amor sobre Pablo, que ahora tienes una hija. Otra más. Que no volverá a ser Pablo y mis dos hijas, sino mis tres hijas. Y me da rabia sentir ese pudor, porque es ella la que ha sido valiente en extremo y soy yo quien sigue poniendo el foco sobre mí. No, el protagonista de esta historia no soy yo. Tampoco ella. Es en extremo difícil además porque me enfrento a un escenario del que honestamente no sé bien qué pensar. Sólo sé que la amo.

II

¿Por qué me decidí a escribir y pedirle permiso a ella para publicarlo? Hay dos razones. Por un lado porque hace un tiempo Dumel me dijo por teléfono: ‘Papá a ti te sigue mucha gente en las redes. Quizás si escribes, otros entiendan’. En ese momento pensé que esto me sobrepasaba como para que de paso me pusiera a hacerlo público. La otra razón es porque en tiempos en que es muy mal vista la homofobia, quienes ejercen el odio usan la transfobia para expresar su frustración. El Juan amigo mío jamás escribiría hoy, refiriéndose a un gay, ojalá maten a esa mierda; pero ese Juan se sabe en territorio más seguro si su odio lo dirige a un trans.

Me decidí a escribir esto porque si consigo al menos que una persona se sensibilice y decida no agredir a una persona trans, sentiré que habré ganado a una persona hacia el territorio de la misericordia cristiana (en la que creo con alma y convicción absolutas) y la habré alejado de la posibilidad de agredir a mi propia hija.

Yo hubiese preferido que Pablo siguiese siendo Pablo. No lo voy a negar. No por prurito moral sino porque tengo mucha historia con un él y no con una ella, y ¿por qué no? Porque me da un poco de pena con mis amigos. Así como ella tiene derecho a decirme ‘Papá preferiría que te dirijas a mí en femenino’, yo tengo derecho a que ella sepa eso de mi. Que sepa que me da todavía un poquito de vergüenza cuando me preguntan ¿Cómo está Pablo? Y no sé si decir sólo bien o echar el cuento completo.

Pero desde que me lo dijo, luego de pasar el trago amargo, nuestra relación es más bonita, más cercana. No siento que esto es una prueba (para empezar no creo que Dios nos ‘pruebe’ pero eso es harina de otro artículo) e, irónicamente, siento que el ser tan profundamente católico como soy me preparó muy bien para lo que nos viene a ella, a su Mamá y a mí como padre, madre e hija. Yo no termino de entender bien qué es un transgénero no binario, pero entiendo perfectamente que jamás podría agredir o dejar de amar a alguien por ser distinto. Eso lo aprendí de mi relación con Dios.

Hace poco él me decía: –Una cosa es negarnos la identidad (que ya es un montón) pero ¿pedir que nos maten?– y yo le contesté: –Así fue hace nada con los gays, pero el mundo termina entendiendo. Eso es lo bello de la humanidad, mi amor-. Releo este párrafo mientras corrijo el escrito y noto que lo empecé con él y no con ella. Ella quiere que le diga ella y mis dedos siguen acostumbrados a escribir él. Mi tentación fue corregir, pero también siento que es parte de nuestra historia y lo seguirá siendo por un tiempo. Ambos estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo. Ella y su Papá.

¿Qué su Mamá y su Papá están aterrados? Obvio. Da terror la agresión gratuita, la mirada capciosa, las oportunidades laborales, los aeropuertos con sus policías. Pero Dumel es excepcional y en un momento nos dijo: ya tengo suficiente miedo como para tener que sumar los suyos.

III

Resumido groso modo, una persona trans no binaria es alguien que por una parte no se siente identificada con el género que se le asignó al momento de su nacimiento, y por otra -esto es lo más difícil-, no necesariamente se siente ni hombre ni mujer.

esto no tiene nada que ver con sexo. Nuestra obsesión con el sexo es tan profunda y binaria que hasta hace nada si conocíamos una pareja gay nos preguntábamos ‘¿quién será el hombre y quién la mujer?’ en lugar de pensar en su vida intelectual, empática, emocional.

No pretendo que entiendan. Esto no se trata de entender sino de derechos humanos. Del derecho de cualquier persona a tener una vida digna, un trabajo, un techo, a caminar sin miedo, a ir un museo, a tener pareja… una identidad.

Insisto, no pretendo que entiendan. Yo mismo no termino de entender que el mundo no sea binario. Es decir, hombre y mujer con sus respectivas permutaciones. Yo soy absolutamente binario, pero Dumel me explicó algo tremendo: obviamente hay mucha gente que se opera y toma hormonas porque ese cambio de corporalidad son símbolos que necesitan para sentirse de su género, pero también hay muchas personas trans que han terminado por tomar hormonas u operarse porque sienten que la sociedad sólo los aceptaría hombre o mujer. Así sea hombre o mujer “con operación”. La imagen de que alguien que no quería operarse lo hizo (eso es una mutilación) para poder encajar en una sociedad me persigue.

Así que, nos guste o no, hay humanos hombres, humanos mujeres, humanos gays, humanos que nacieron con el genero al revés y humanos que no se sienten ni hombre ni mujerHumanos. Insistiré hasta el cansancio: humanos.

IV

Siendo honestos cuando veo fotos de Dumel no es ni un macho-macho ni una hembra-hembra. Desde mi visión binaria (voy más allá, para la comunidad trans yo soy un ‘cis’ porque me identifico con el género que me fue asignado al nacimiento) me cuesta entender a este ‘hombre disfrazado de mujer’, pero tengo suficiente millaje en la vida para entender que ni es la única, ni le está haciendo daño a nadie con ello. Todo lo contrario.

Probablemente me pide que le diga ella porque claramente no se siente un él… y porque en español no tenemos un pronombre para ese caso.

Todos los años el diccionario de habla inglesa Merriam-Webster elige las palabras de uso cotidiano que la población incorpora (antes de Gutenberg nadie decía ‘imprimir’ porque no se había inventado la imprenta, por ejemplo) y este año 2019 la palabra del año fue ‘THEY’. En inglés, al igual que en el español, no existe neutralidad de género en palabras como todos/todas o algunos/algunas. Tampoco existen pronombres singulares sin género (es she/he en inglés o él/ella en español)… pero el ‘ellos/ellas’ del español sí es neutro en inglés y se escribe THEY. Es decir, si traducimos al inglés ellos o ellas, en ambos casos la palabra es They. Esa es la razón por la que They se ha adoptado para referirse en inglés a quien se identifica como no binario. Así que a falta de un they en español, es natural que Dumel me pida que me dirija a ella en femenino… o al menos así lo sentía yo hasta que Dumel leyó lo que acabo de escribir. Copio textualmente algo que me escribió al respecto cuando leyó el párrafo anterior:

‘Pues tenemos el uso de la <e> o la <x> que muchas personas no binarias lo ocupan. No invisibilices esto que por más que no está aceptado por la gran mayoría de las instituciones es algo que se está dando popularmente (y es ahí donde se transforman los idiomas en realidad). Yo prefiero el femenino porque me cuesta usar el neutro y no me termino de sentir cómoda y porque me siento bastante dentro del espectro de la femeneidad’.

Los trans no binarios estaban encerrados en el clóset. Como tantos otros antes en la historia de la humanidad. Escondidos como alguna vez lo estuvo cualquiera que pensara o sintiera distinto en cualquier circunstancia. Estar encerrado en el clóset es estar sometido o sometida a humillaciones abyectas, a guetos. A escaleras para subir que no tienen los peldaños.

Las estadísticas asociadas a la comunidad trans son un espanto. Las ONG manejan los 35 años como cifra de expectativa de vida y recientemente CNN decía en una noticia que 12% de las personas trans son agredidas en el mismo trabajo. En particular ese miedo no lo tengo porque Dumel no viene de un gueto y obviamente posee recursos emocionales y una familia que lo apoya, lo que obviamente no es el caso de quienes han sido expulsados y expulsadas de su casa a la mala para que tengan que sobrevivir como puedan.

Esa realidad del gueto mi hija la tiene clara. Está por ir a Europa a especializase en sus estudios de agricultura y me comentó que en algún momento le gustaría crear una empresa de paisajismo urbano que forme y contrate trans. Su idea es empática y es muy inteligente por pragmática. Son esos pequeños pasos los que construyen sociedades que, aunque no se toleren, aprendan a dialogar.

Hasta hace poco decíamos ‘tengo un amigo negro pero es inteligente’. Hasta hace poco decíamos ‘tengo un amigo gay pero es chévere’A mi Dumel le tocará vivir eso una y mil veces. La gente dirá cosas como ‘Sumito tiene un hijo que ahora es una vaina rara trans pero es inteligente’. A Dumel le tocará equilibrar sus búsquedas con las de su padre católico que pertenece a una iglesia que lucha contra lo que califica de ideología de género, pero de algo estoy seguro: Dumel podrá con eso y no habrá un día que no sea parte del bien común.

Y sí Dumel, mi amor, tu Padre al hacer público este escrito tiene miedo como también lo debes haber tenido tú cuando saliste del clóset. Pero debes tenerme paciencia. Tu padre tiene miedo. Es natural“.

* NOTA: Este escrito fue ampliamente discutido entre Dumel, su Mamá y su Papá. Los tres acordamos que se publicara. Más allá de la intención confesional y de búsqueda de sensibilización ante un escenario complejo, publicarlo es una decisión muy meditada.

informacion tomada de: https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/12/27/la-conmovedora-carta-de-un-famoso-chef-profundamente-catolico-a-su-hija-dumel-transgenero-no-binario/

Así nace LGTBI VOZ Latina

Un día de esos que trae la mejor energía del universo, se produjo nuestro encuentro: Karo (Carolina) Gaitán de México y Ana Milena Samboni de Venezuela, ambas latinas, que por cuestiones del destino pudimos coincidir en un espacio libre del continente americano. De allí iniciamos una amistad, en la cual compartimos ideas, pensamientos y experiencias para profundizar nuestra relación, como suele ocurrir en los encuentros de personas de mundos diferentes.

Entre nuestras conversaciones existió un punto de acuerdo al reconocer que uno de los miedos más fuertes era la existencia de algo en nosotros que nos hacía diferentes. Ambas sentíamos en nuestro yo interno un sentimiento de culpa, de temor a expresar y a no poder aceptarnos como somos.

Esta vivencia, en muchas ocasiones, nos llevó a desarrollar una doble vida, una perfecta clandestinidad. Desde este espacio íntimo podíamos disfrutar de una relación, tratando de configurar la forma más armónica que nos llevara a poder encajar en la sociedad en la que nacimos.

Hoy, luego de un balance sobre nuestro trabajo, varias publicaciones desarrolladas e investigaciones sobre la realidad que nos presiona como personas, nos damos cuenta cómo en países latinos ya hay logros jurídicos para nuestra comunidad, con derechos como el matrimonio igualitario, la adopción homoparental, el cambio de sexo y nombre de las personas transgénero. Sin embargo, vemos también que aún los niveles de discriminación, de prejuicios y agresiones siguen allí, presentes a la vuelta de cada esquina. Por ello, sabemos que es largo el camino por recorrer para encontrar la tolerancia y el respeto al que tenemos un Derecho Natural como personas dignas en cualquier sociedad. Este reclamo que aborda el amparo de los Derechos Humanos muestra su cara oscura al ser observado como el esfuerzo por lograr esta igualdad de género y preferencia sexual y se ha convertido en un medio de hostilidad, existiendo países donde aún no somos reconocidos social, ni legalmente.

Para buena ventura de muchos, estamos aquí, en un país que ha marcado la diferencia con una visión de libertad para nuestra comunidad LGBTI, donde la gente nos respeta como somos, donde vivimos con tranquilidad, por esto y a raíz de esta vivencia, compartimos con la comunidad latina esta realidad, para continuar apoyando la lucha por nuestros derechos en otros países, buscando espacios donde siempre se respete las diversas formas de pensamiento y, sobre todo, demostrando que sí podemos convivir en este mundo de otra forma, y que esto es posible para absolutamente todos los miembros de la especie humana.

Este proyecto, LGTBI VOZ Latina es un granito de arena, porque es un espacio de inclusión de todas las identidades de género, expresión genuina del género y orientación sexual, que busca cabida en la sociedad contemporánea, sin ningún tipo de etiquetas y protocolos que solo sirvan al pensamiento discriminador del género humano tradicionalista y arcaico. Así nace nuestra MISIÓN, al continuar trabajando, compartiendo experiencias desde y para la comunidad LGTBI VOZ Latina.

Endodiscriminación LGBTI: un fenómeno social con resultados dramáticos

Fuente: LenuChris

Lamentables hechos de violencia demuestran que la discriminación hacia personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales es una práctica reprochable capaz de atentar contra los derechos fundamentales de individuos y comunidades que resultan víctimas de los prejuicios de particulares o grupos sociales. Estos dañinos efectos de prácticas excluyentes resultan aún más lamentables cuando se producen entre los propios miembros de grupos vulnerables, lo cual se denomina endodiscriminación.

De esta manera, la endodiscriminación LGBTI es un fenómeno social que promueve, reproduce y solapadamente intenta justificar lo injustificable: la exclusión de algunos de sus mismos integrantes. Así, por ejemplo, dentro de la propia comunidad LGBTI se discriminan unos a otros por su apariencia; porque se ven afeminados, porque lucen muy masculinas o masculinos, porque son bisexuales, trans o incluso si se trata de homosexuales de la tercera edad.

Toda esta perniciosa cadena de discriminación interna divide el trabajo por la defensa de los derechos de esta comunidad vulnerable, los hace más débiles ante los ataques de la exclusión externa y es causa de graves daños psicológicos y emocionales dentro de la propia población no heterosexual.

Voz Latina LGTBI, entre sus principios que promueven la igualdad y los derechos humanos, condena la discriminación en todas sus formas y hace un llamado público a evitar la endodiscriminación entre la población LGBTI. El respeto a nosotros mismos y a nuestras diferencias fortalecerá la consistencia de nuestras exigencias de reconocimiento social en igualdad de derechos.

Fuente: http://www.dosmanzanas.com

Aumentan muertes por homofobia en el país latino favorito de los turistas

México, el país que alcanzó a convertirse en 2017 en el destino turístico preferido de América Latina, según la Organización Mundial del Turismo, es también la nación con un crecimiento generalizado de hechos violentos que involucran víctimas mortales de la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales; un hecho no sólo lamentable sino alarmante para toda la región.

Solamente entre el año 2013 y el primer trimestre de 2018 el país azteca registró más de 400 asesinatos a personas LGBTI, que forman parte de un asombroso número que supera 25.000 muertes violentas, la cifra más alta de homicidios documentada en México durante los últimos 20 años.

Así lo dio a conocer un informe de la organización mexicana Letra S, publicado en 2018, donde dejan constancia de la grave situación de los derechos LGBTI en México, debido a los altos niveles de homofobia, a pesar de ciertos avances en el ámbito jurídico.

Tal parece que en un país famoso por sus paisajes, su rica historia y sus raíces multiculturales, la diversidad sexual y de género tiene aún obstáculos mortales que superar. Voz Latina LGTBI considera que actualmente la más letal de todas las barreras sociales en México es la homofobia. El mejor espacio del que pudieran disfrutar los turistas es una sociedad incluyente, segura y respetuosa de los derechos humanos.

Fuente: http://www.elespectador.com

El trágico efecto Ruso de la Ley Anti-gay: Niños en juego

Debido a que en Rusia una Ley anti-homosexual de 2013 prohíbe hablar de homosexualidad por cualquier medio o mostrar comportamientos homosexuales ante la población menor de 18 años de edad, muchas personas no heterosexuales, así como psicólogos, orientadores escolares y docentes se han visto obligados a la denigrante práctica de la autocensura. Peligrosamente, los más pequeños están atrapados en este “juego” legislativo que propicia la discriminación e impide el acceso a la información y a la libre expresión.

La “Ley para la protección de niños y niñas frente a la información que promueva la falta de valores familiares tradicionales” radójicamente no beneficia a los menores de edad rusos, por el contrario, instituciones como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y Human Rights Watch (HRW) han declarado que dicha norma perjudica a los más jóvenes en lugar de protegerlos. los más jóvenes en lugar de protegerlos.

En 2017, el Tribunal Europeo estableció que la ley rusa contra propaganda homosexual viola los derechos a la libertad de expresión y no discriminación. Lo propio registró HRW en su informe 2018; “Sin apoyo: la ley rusa sobre ‘propaganda gay’ pone en riesgo a jóvenes LGBT”.

HRW afirma que la perniciosa Ley anti-gay ha afectado de manera directa a niños y niñas al negarles el acceso a información vital y de hecho ha incrementado la exclusión de la infancia LGBT y sus familias, además de que ha favorecido “la estigmatización, el acoso y la violencia contra las personas LGBT en Rusia”.

En ese orden de ideas, Voz Latina LGBTI es enfática al señalar que los abusos de cualquier Estado contra los derechos humanos de sus ciudadanos son absolutamente reprochables, en especial si tales violaciones afectan a niñas, niños y adolescentes, como en el caso de Ley anti-homosexual rusa. No más discriminación. Estamos con la población LGBT de Rusia y defendemos sus luchas por la libertad y la dignidad humana.

Verdades incómodas sobre las familias homoparentales

Desde las corrientes del pensamiento conservador, religioso o no, se

afirma que el único diseño válido de familia es el tradicional,

constituido por un hombre, una mujer y su descendencia. Como

consecuencia, otras formas, en especial las familias homoparentales,

integradas por parejas del mismo sexo y sus hijos, son descalificadas

por esa visión inflexible que se empeña en negar realidades que le

resultan incómodas.

Los más ortodoxos sentencian con ligereza que las parejas del mismo

sexo no deberían tener niños porque no estarían en capacidad de

criarlos, ya que su forma de ser predispondría a los más pequeños a

problemas de identidad sexual y los expondría a perjuicios

psicológicos. Sin embargo, las dinámicas sociales se han encargado de

ser evidencia de todo lo contrario.

De hecho, un estudio de Gartrell y Bos, difundido por la revista

Pediatrics (medio divulgativo oficial de la Academia Americana de

Pediatría), confirma que no existe diferencia alguna en el desarrollo

psicológico, social y sexual entre hijos que crecen en familias de

padres homosexuales o heterosexuales.

Adicionalmente, esta investigación (2010), reconocida como la primera

en hacer un seguimiento desde la niñez hasta la adolescencia de niños

con dos madres, documenta que estos chicos demostraron mejores

resultados escolares y sociales, así como menores niveles de violencia

o desobediencia, con relación a hijos de padres heterosexuales.

Todo ello pone de manifiesto que las parejas del mismo sexo tienen

plenas capacidades para criar niños, social, psicológica y sexualmente

saludables. En ese sentido, Voz Latina LGTBI aboga por el respeto a

todas las familias por igual y hace notar que el único daño

psicológico que pudieran sufrir los hijos de padres del mismo sexo

sería la terrible plaga social del bullying, alimentado por mentes

adultas heteronormadas, llenas de prejuicios.

¿Existen pruebas de que la homosexualidad es natural?

El inconsciente colectivo, proveniente de corrientes del fanatismo cristiano,

promueve desde sus células más ortodoxas que la homosexualidad es

‘antinatura’, que el homosexual es un pecador y para estar bien con Dios debe

acabar con su pecado (la homosexualidad), mediante el sádico hecho de

reprimir su personalidad.

A través de esa premisa, los fundamentalistas cristianos deciden desconocer la

propia naturaleza de la Creación del Universo, es decir, niegan la voluntad del

Supremo Creador, ya que existen al menos entre 450 y 1500 evidencias

documentadas, propias de la Creación, que dan cuenta de la existencia natural y

genuina de la homosexualidad en tal número de especies del reino animal, del

cual se cree que los humanos son los ejemplares más avanzados por el uso del

raciocinio.

Dadas estas irrefutables pruebas de la naturaleza, confirmadas por serios

estudios, como el publicado en 1999 en el libro “Exuberancia Biológica:

Homosexualidad Animal y Diversidad Natural”, VOZ LATINA LGTBI, apegada a

la defensa de los derechos humanos, reafirma que la homosexualidad es un

comportamiento natural.

En ese sentido, reiteramos nuestro compromiso con el respeto al libre desarrollo

y expresión de la diversidad sexual y hacemos un llamado al humano uso de la

razón para que nunca más creencia religiosa alguna sea usada como motivo

para actuar en contra de los derechos de otras personas.

El impacto político e histórico del discurso de Trudeau

Este tipo de acciones son las que hacen grande la Política mundial. Ver al primer mandatario de un país disculparse públicamente con una comunidad por los errores que un Estado cometió en el pasado y reivindicar a esa comunidad, reconociendo sus derechos como ciudadanos es un acto de respeto y dignidad humana. En este caso en favor de lesbianas, gays, bisexuales, personas trans y de género fluido, incluyendo no sólo esas conocidas categorías sino además un concepto de diversidad sexual y de género que ya utilizaban ancestralmente los pueblos amerindios; el concepto de “dos espíritus”. En resumidas cuentas, VOZ LATINA LGTBI considera este hecho como un gesto digno de aplaudir y celebrar como comunidad, como ciudadanos. Por eso decimos con firmeza que en Canadá todas las personas pueden disfrutar libremente sus derechos humanos y esperamos que este tipo de actos sirva de ejemplo a otras naciones.mandatario de un país disculparse públicamente con una comunidad por los errores que un Estado cometió en el pasado y reivindicar a esa comunidad, reconociendo sus derechos como ciudadanos es un acto de respeto y dignidad humana. En este caso en favor de lesbianas, gays, bisexuales, personas trans y de género fluido, incluyendo no sólo esas conocidas categorías sino además un concepto de diversidad sexual y de género que ya utilizaban ancestralmente los pueblos amerindios; el concepto de “dos espíritus”. En resumidas cuentas, VOZ LATINA LGTBI considera este hecho como un gesto digno de aplaudir y celebrar como comunidad, como ciudadanos. Por eso decimos con firmeza que en Canadá todas las personas pueden disfrutar libremente sus derechos humanos y esperamos que este tipo de actos sirva de ejemplo a otras naciones.

Alertas por xenofobia y homofobia en Colombia

Valla colgada en noviembre de este año en una vía pública de la ciudad colombiana de Bucaramanga

Con el aumento de la migración venezolana, también ha crecido la xenofobia”, así titulaba el 2 de octubre pasado la revista colombiana “Semana” y mientras algunas organizaciones dicen querer ayudar a millones de venezolanos que han ingresado o transitado hacia otras naciones a través del país neogranadino en los últimos años, a consecuencia de la crisis en Venezuela, ciertos mensajes de “ayuda” no son tan alentadores y demuestran apostar más bien a sembrar xenofobia e incluso homofobia. Un ejemplo de ello es la valla que fue colgada en noviembre de este año en una vía pública de la ciudad colombiana de Bucaramanga (foto de esta entrada), donde se ofrece ayuda a los venezolanos y al mismo tiempo dice que “no se aceptan homosexuales”. Desde VOZ LATINA LGTBI declaramos ante toda la comunidad que esto es un claro ejemplo de la terrible discriminación de la que son víctimas las personas que tienen una orientación sexual distinta a la heterosexual en Colombia. Vale decir que la valla fue retirada hace unos días. Sin embargo, VOZ LATINA LGTBI confirma que los daños que se causan con ese tipo de mensajes, al promover en la población el odio y la discriminación, son incalculables. (foto tomada del portal de RCN Radio)

Discriminación laboral a las personas LGTBI en Venezuela

La realidad de Ángela, una mujer trans venezolana, víctima de la pobreza, la discriminación laboral y la exclusión social, es recogida en el documental “Una al margen”, ganador del Festival Venezolano de Cine de la Diversidad 2011 a mejor cortometraje Q. “Personas como yo no consiguen un buen trabajo, le cierran las puertas rápido”, afirma Ángela en la pieza audiovisual; un testimonio que muestra la punta del iceberg sobre la terrible situación de la que son víctimas miles de personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex en Venezuela. Esta realidad de exclusión extrema de las personas por su orientación sexual real o percibida en el país suramericano ha arreciado durante la última década, debido al factor de la crisis generalizada que vive el país, la cual ha deteriorado el libre ejercicio de los derechos humanos, en particular los derechos económicos, sociales, civiles y políticos, llegando a violentar en reiteradas oportunidades el sagrado derecho a la vida. Todo ello, como han reseñado ampliamente medios de comunicación del mundo entero, ha generado la huida de millones de venezolanos hacia otros países en busca de condiciones de vida dignas. Dependiendo del nuevo destino, muchos lo logran, otros se encuentran con similares obstáculos. En un país como Venezuela, aunque se contempla constitucionalmente la igualdad de derechos, la realidad muestra una cara diferente, la cara de la discriminación. El informe 2018 “Crisis política en Venezuela y sus efectos en las personas LGBTI”, presentado por la reconocida organización Unión Afirmativa de Venezuela (UNAF) para el 169° periodo de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos denuncia que mientras desde 2005 a la fecha se ha legislado específicamente para proteger a diferentes grupos vulnerables como personas con discapacidad, afrodescendientes, mujeres así como a niños, niñas y adolescentes, aún no existe un marco legal amplio e integral de protección a personas LGBTI contra la discriminación. Asimismo, el informe registra discriminación hacia personas LGBTI en instituciones universitarias y en centros laborales públicos y privados con casos de denuncias recientes que no son oídas por las autoridades o instituciones encargadas. Para VOZ LATINA LGTBI resulta alarmante la creciente realidad de trata de personas trans, reflejada en el mismo informe de UNAF, que da cuenta del rechazo que sufren las mujeres trans en escuelas, universidades y en el ámbito laboral, donde se ven limitadas a ejercer solamente oficios como la peluquería y/o la prostitución y resultan susceptibles a la coacción, engaño o abuso de personas que las convierten en víctimas de trata de mujeres. En esta ocasión queremos subrayar ante la comunidad internacional que se deben tomar medidas urgentes, porque la ausencia de leyes específicas y extensas que protejan a la población LGBTI en Venezuela es, sin duda alguna, el caldo de cultivo perfecto para que continúe y se profundice la desigualdad, la intolerancia, el abuso y la impunidad y crezca la discriminación en espacios educativos y laborales hacia personas LGBTI.